miércoles, 19 de junio de 2013

Cuéntame un cuento ...

Cuéntame un cuento y verás que contento, me voy a  la cama y tengo lindos sueños. (¡¡Qué bonita canción!!).

Mientras me recupero del esguince y a petición de mi excelente cuñada Xon, voy a contar el cuento que mencionaba en mi anterior post. 

No recuerdo a quién se lo escuché y es posible que, con la memoria que tengo, me invente parte del cuento, pero la esencia seguro que la plasmo. Cuando oí por primera vez el cuento me resultó muy curioso, pero desde entonces he intentando absorber su conocimiento y sapiencia.

El cuento empieza así:


Hace mucho, mucho tiempo, en un país no muy lejano, había una familia de campesinos muy, muy pobre que únicamente tenían un hijo y un caballo para ayudarles en las faenas del campo. 

Un día se les escapó el caballo y toda la gente del pueblo les decían "Qué mala suerte, con lo pobres que son y ahora se les escapa el caballo. Van a tener que realizar todas las tareas a mano." a lo que el padre les contestaba "Mala suerte, buena suerte, ¿quién sabe?".

Poco tiempo después aparecieron un montón de caballos. El caballo que se había escapado había vuelto con un montón de semejantes. Entonces los del pueblo les decían "Qué buena suerte que tienen, ahora tienen tantos caballos que podrán venderlos o alquilarlos" a lo que el padre les contestaba "Buena suerte, mala suerte,  ¿quién sabe?".

Un día el hijo de la familia, montando a caballo, cayó y se rompió una pierna. Nuevamente los vecinos comentaron "Qué mala suerte que tienen, ahora que tienen un montón de caballos el hijo va y se rompe una pierna y no podrá ayudar en los quehaceres del campo". A lo que nuevamente el padre respondía "Mala suerte, buena suerte, ¿quién sabe?".

Una semana más tarde el país entró en guerra contra su país vecino y el ejército, necesitando gente para combatir fueron a por el joven de la familia, pero cuando lo vieron convaleciente con la pierna rota, lo dejaron en paz y únicamente se llevaron unos cuantos caballos.

Lógicamente los vecinos comentaron, "Que buena suerte que tienen que no se han llevado al hijo a la guerra", y, como no, el padre volvió a responder "Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?



¿Qué os ha parecido el cuento? ¿Bien?, ¿Mal?, ¿Quién sabe? Sólo depende de vosotros, como en el texto de la foto.



Sed felices,
Antonio.

1 comentario:

  1. Nunca te acostaras sin saber algo mas este no lo habia escuchado nunca... solo el abreviado No hay mal que por bien no venga.
    Lo otro se intenta , besos

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